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¿Cuándo ir al sexólogo?
Escrito por Marí­a Isabel Vergara   
Jueves, 16 de Octubre de 2008 11:21

sexologoEl sexo y la intimidad son fundamentales en una relación. De hecho, los desencuentros en la cama suelen ser una de las principales causas de ruptura. Antes de llegar a esta situación tan drástica la solución puede pasar por hacer un trío… entre tu pareja, tú y un terapeuta sexual.

¿Vuestros encuentros íntimos han entrado en estado de coma? ¿Se han vuelto insatisfactorios, dolorosos o inexistentes? ¿Tú o tu pareja sentís desinterés por el sexo o incluso rechazo? Algunos de estos problemas que a ti se te antojan dramáticos e insuperables pueden tener una fácil solución acudiendo a un terapeuta sexual. Es evidente que a nadie le apetece explicar a un extraño aspectos tan íntimos de la vida en pareja, pero si logras superar estos prejuicios y pudores ya habrás recorrido la mitad del camino.

¿Cuándo buscar ayuda profesional?

Si lo que parecía un problema puntual empieza a convertirse en habitual (o sea, hace más de seis meses que dura) y sobre todo SI ESA SITUACIÓN ESTÁ PROVOCANDO CONFLICTOS en tu relación, como por ejemplo discusiones, frustraciones, resentimiento, apatía … es un buen momento para acudir a un sexólogo o sexóloga. Y recuerda que por muy insólito o extraño que te parezca lo que os está pasando, los sexólogos no van a sorprenderse de nada, puesto que están acostumbrados a tratar con los trastornos más diversos. Para que te hayas una idea, te explicamos cuáles son los motivos más comunes de consulta a un sexólogo.

  • terapia sexualTrastornos en la excitación (problemas de erección o de lubricación).
  • Insatisfacción conyugal y diferencias respecto a las prácticas deseadas por cada miembro de la pareja.
  • Problemas de orgasmo (ausencia o dificultad para alcanzarlo, falta de sensaciones placenteras…).
  • Inhibición del deseo sexual.
  • Eyaculación precoz, retardada o ausente.
  • Aversión sexual.
  • Dolor durante las relaciones sexuales.
  • Conflictos de identidad sexual.
  • Comportamiento sexual compulsivo (búsqueda de parejas múltiples, fijaciones…).
  • Conductas parafílicas (fetichismo, voyeurismo, exhibicionismo, sadismo…).

Si has reconocido tu problema en este listado, deberías saber que gran parte de estas disfunciones sexuales tienen causas psíquicas y que se tratan con éxito.

Confía en un buen profesional de la sexología

Es importante que los dos miembros de la pareja se sientan cómodos con el terapeuta y confíen en sus propuestas. Y aunque es evidente que la terapia sexual es un asunto de dos, si no logras convencer a tu pareja para que te acompañe PUEDES ACUDIR AL PROFESIONAL EN SOLITARIO. Aunque el terapeuta tendrá menos margen de maniobra, te ayudará a cambiar tu actitud para mejorar los encuentros íntimos.

¿Cómo funciona la terapia sexual?

terapia parejaLos terapeutas pueden abordar el primer contacto de diferentes maneras. La mayoría prefieren ver a la pareja conjuntamente y después por separado. A continuación, ofrecerá un diagnóstico del problema y propondrá la terapia a seguir. Algunas disfunciones requieren de un examen médico para descartar problemas orgánicos como infecciones o trastornos circulatorios. En ocasiones también se realiza un examen sexológico para analizar la respuesta sexual del paciente.

Recuerda que la terapia la hacen los pacientes y no el sexólogo, así que el éxito también depende del empeño y el interés de la pareja. A través de sesiones individuales y conjuntas, el profesional pondrá a ambos miembros en situaciones comprometidas, ahondará en sus experiencias personales, cuestionará la dinámica de la relación y sobre todo propondrá ejercicios y técnicas y pondrá deberes, muchos deberes... que cada vez se harán con más gusto. Porque la teoría sin práctica no sirve de nada.

En situación de terapia normal, si la pareja va realizando las tareas propuestas por el sexólogo, la duración media es de unos tres meses. En cambio, si la pareja va dejando los ejercicios de lado, la terapia seguramente se alargará.

 

 

 

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