| Del papiro a la píldora, historia de los anticonceptivos |
| Escrito por María Isabel Vergara | |||
| Martes, 21 de Julio de 2009 10:12 | |||
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Los anticonceptivos deberían ocupar junto a la rueda, el papel, la imprenta, la electricidad o la máquina de vapor un lugar privilegiado en el trono de los grandes inventos de la humanidad. Lejos de las guerras por honor, riqueza, territorios o poder, la población libraba su propia batalla por el control de la natalidad poniendo en práctica toda su capacidad de inventiva para resolver un problema cotidiano pero demoledor. Y es que en muchos casos un nuevo embarazo podía suponer una condena a la pobreza. Amor en tiempos antiguos
Parece ser que la egipcia fue una civilización muy preocupada por el control de la natalidad. De ella nos han llegado testimonios de algunos métodos anticonceptivos como un tipo de tapón vaginal elaborado con goma arábiga que, mediante la fermentación, generaba una especie de ácido que actuaba como espermicida. Además del famoso tapón, en otros rincones del mundo confiaban evitar los embarazos introduciendo algún objeto extraño en el útero femenino como bolas de lana en el Imperio Romano o trozos de madera o huesos en la Grecia clásica. Ungüentos y amuletosSeguramente cada pareja tenía su propio método anticonceptivo, pero algunos se transmitieron de madres a hijas durante siglos llegando a formar parte de la sabiduría popular, e incluso de la superstición. Es el caso de los ungüentos que había que introducir en el útero femenino o que había que aplicar en el miembro masculino con el fin de evitar el embarazo. Estas pomadas estaban elaboradas con diferentes productos dependiendo de la época y de la zona geográfica: miel, aceite de oliva, incienso, vino, resina de pino, aceite de cedro, sangre menstrual o placenta. También eran muy populares los amuletos que las mujeres debían llevar colgados del cuello. Sin duda, las grandes conservadoras y transmisoras de estos métodos anticonceptivos caseros fueron las “trementinaries, fetilleres y remeieres”, que convertidas en brujas por la Inquisición pagaron con siglos de persecución y muerte su sabiduría y su osadía de contradecir las normas de la Iglesia, que se oponía (y se opone) al control de la natalidad. Del preservativo a la píldora
Había sido una carrera de siglos perfeccionando los métodos para poder disfrutar del amor y del sexo. Sin embargo, no se había acabado la batalla. Quedaba en pie la lucha legal y la moral para poder utilizarlos. Y fue una batalla que prácticamente libraron las féminas de todo el mundo como un símbolo de liberación y de igualdad para poder disfrutar y decidir sobre su cuerpo. Una batalla que costó ganar en un gran número de países. En España no se logró hasta la llegada de la democracia, y esta lucha todavía se libra en muchos lugares del planeta. Mientras, la inventiva no ha dejado de evolucionar y han surgido nuevos métodos anticonceptivos: espermicidas, DIU, aros vaginales, parches… Esperemos que cada día sean más las mujeres que puedan disfrutar de ellos.
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