| Enamorarse de lo que no se considera “normal” |
| Escrito por Eva Mimbrero | |||
| Domingo, 02 de Mayo de 2010 21:29 | |||
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Adelfa y Reinaldo sonríen. No es para menos, ¡es el día de su boda! Él, emocionado, comparte lo que siente: “La amo, es la única persona en mi vida, es ella a la que he elegido”. Hasta aquí todo normal, ¿no? ¿Pero que pensarías si te dijéramos que entre los recién casados hay 60 años de diferencia? Esta historia real es un ejemplo, para algunos un tanto radical, de personas que deciden unir sus vidas sin temor al qué dirán. El amor, en muchos casos, acaba venciendo a los convencionalismos sociales. ¿Por qué puede atraernos la diferencia?
El exotismo y las ganas de aprender nuevas costumbres y maneras de ver las cosas es otra de las razones que puede empujarnos a hacer caso omiso de lo que está “bien visto”, uniendo nuestras vidas con personas de otra nacionalidad, religión o raza. Y no son pocos los que eligen esta opción: según datos del Instituto Nacional de Estadística los matrimonios multiculturales en España cada vez son más frecuentes. En concreto, uno de cada cuatro inmigrantes que decide casarse lo hace con un español. Las “extrañas parejas” no se reducen sólo a estos dos aspectos: el amor entre un hombre con síndrome de Down y una compañera de trabajo plasmado en el filme “Yo, también” es una buena muestra de ello. Las parejas, incluso, no tienen por qué ser únicamente cosa de dos: vivir en trío, siempre y cuando las tres partes estén conformes, es otra posibilidad más. No siempre es fácil
La comunicación entre ambos, sin obviar la diferencia (que, al mismo tiempo, les une y les separa), es una de las claves para conseguirlo. La otra la resume muy bien Adelfa en una declaración que hizo el día de su boda: “Que la gente diga lo que quiera, hay que buscar la felicidad de cada uno”. Y tú, ¿conoces a alguien que tenga una relación fuera de lo normal? ¿Tú misma eres la protagonista de una historia de este tipo? Comparte tu opinión y experiencias en nuestro foro.
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La típica imagen de matrimonio joven, de una misma raza y país cada vez tiene más variaciones y matices. Y es que el amor no entiende de edad, religión, raza, sexo o incluso número.
Son numerosas las teorías psicológicas que tratan de explicar estas elecciones fuera de lo “común”. Por ejemplo, se habla de la necesidad de algunas jóvenes de sentirse tranquilas y protegidas por un hombre entrado en años, o del anhelo de ciertos veinteañeros de no tener que demostrar cada día que son el perfecto príncipe azul y que, por eso, prefieren compartir su vida con mujeres con más experiencia, y una visión más real, del amor.
Normalmente, estas parejas tienen que superar barreras extra: la oposición de las familias de origen, los diferentes ritmos de vida, el dilema de cómo educar a los hijos… son palos en las ruedas, sí, pero no tienen por qué hacer descarrillar la relación.
Comentarios
Si q es cierto q siempre hay chicos un poco "fuera de lo común" que nos gustan más, xq dan un poco de vidilla a la monotonia en que vivimos!!
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