|
En la oscuridad, lejos de la mirada de nadie, a miles de mujeres se les deniega el placer de sentir. Seis mil niñas al día, aproximadamente, sufren intervenciones que ponen en peligro sus vidas. La ablación es una práctica sangrienta y demasiado común. Se lleva a cabo en gran parte del continente africano y en Asia, aunque se conocen también casos en la moderna Europa y en Latinoamérica.
Aunque parezca mentira, este tipo de prácticas suele realizarlas una mujer, que utiliza cualquier tipo de objeto cortante, muchas veces en escasas condiciones higiénicas. De hecho, miles de féminas han sido sometidas a la mutilación de sus genitales con cuchillas usadas o cristales.
¿Por qué se lleva a cabo?
Son diversas las causas por las que las mujeres sufren estas agresiones. Algunos aluden a motivos religiosos aunque, sin embargo, ni en el Corán ni en la Biblia existe referencia alguna sobre esta práctica. Para otros, el clítoris es el causante de las infidelidades que cometen las mujeres, por lo que “muerto el perro, se acabó la rabia”. Así, se considera que este órgano es un pequeño pene que debe ser eliminado para evitar que las féminas sientan placer sexual.
De vacaciones con la abuela
Ni siquiera las mujeres que emigran de los países en los que se practica están fuera de peligro. Es alarmante como, en los últimos años, ha ascendido el número de niñas que han sido mutiladas mientras pasaban las vacaciones con sus familias en sus países de origen. España posee un protocolo de actuación contra estas agresiones: las niñas que pueden ser objeto de una ablación son sometidas a una revisión ginecológica antes de salir del país y al volver. Sin embargo, esta práctica es una lacra que nunca acaba, a pesar de que hay organizaciones que aseguran podría erradicarse en una generación si hubiera intenciones reales de conseguirlo.
Una lucha incansable
La ablación es repudiada por cientos de ONGs, por la OMS y por la ONU. Pero, sin duda, si hay alguien que no descansará hasta erradicarla es Waris Dirie, una mujer nacida en Somalia que fue mutilada con cinco años. Su padre quiso venderla a un hombre en matrimonio por cinco camellos, pero logró escapar. Un fotógrafo se enamoró de su belleza y la llevó hasta las pasarelas más prestigiosas del planeta. Ha sido embajadora de la ONU y es autora de tres libros que relatan el sufrimiento de estas niñas. Ella forma parte ya del primer mundo en el que, gracias a la ciencia, existe la posibilidad de reconstruir el clítoris. Por desgracia, estos avances no llegarán en un futuro cercano hasta la aldea donde nació Waris, ni a muchos otros lugares donde a miles de niñas les arrebatan el derecho a sentir.
Más información: - Asociación de Mujeres Antimutilación: http://www.amam.es/
-“Amanecer en el desierto”, “La flor del desierto” y “Las niñas del desierto”, tres libros escritos por Waris Dirie.
- Fotos estremecedoras.
|