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En los tiempos que corren hoy en día, con frecuencia sentimos que no llegamos a todo y que necesitamos tiempo para nosotras, un respiro. Ya son muchas las personas que ven necesario crear un nuevo estilo que marque otro tipo de entorno en las ciudades para conseguir mejor calidad de vida.
La palabra Cittaslow significa “Ciudad Lenta” (Citta en italiano: ciudad, y Slow en inglés: lento) y su logotipo es el de un caracol. Este concepto se creó en respuesta al ritmo de vida frenético del mundo actual, ya que en herencia a la revolución industrial la prisa, la velocidad y la falta de tiempo es lo que mejor define a los habitantes de las ciudades de hoy en día.

El movimiento Cittaslow se inspira en el Slowfood, que aboga por los cultivos naturales, las variedades locales y las recetas tradicionales. Nace el año 1999 en Italia (las localidades de Orvieto, Bra, Greve del Chianti y Positano son las primeras) y actualmente ya son más de 100 ciudades de 10 países del mundo las que lo siguen. Entre ellas, unas ya están dentro de la red de Ciudades del Buen Vivir y otras trabajan para obtener la acreditación de Cittaslow.
Requisitos para ser una Cittaslow
Para formar parte de esta red hay que reunir un serie de requisitos. Los más destacados son:
La aplicación de una política medioambiental basada en la promoción de técnicas de recuperación y reciclaje.
- El objetivo de la política urbanística debe ser mejorar el territorio, no degradarlo.
- La utilización de avances tecnológicos debe servir para incrementar la calidad del medio ambiente y del tejido urbano.
- Hay que promover la producción y uso de productos alimentarios obtenidos con técnicas naturales y compatibles con el medio ambiente, excluyendo los productos transgénicos e implantando, si procede, mecanismos propios de defensa y desarrollo a las producciones autóctonas.
- Es básico potenciar las producciones autóctonas vinculadas al territorio; así se mantienen las tradiciones más ancestrales y se fomenta la relación entre los consumidores y productores de calidad.
- La potenciación de la hospitalidad y convivencia entre los habitantes y turistas es otro de sus requisitos.
- La población del municipio no puede ser superior a 50.000 habitantes.
En España los municipios pioneros en introducir este movimiento fueron Palafrugell, Begur y Pals, en Cataluña. Les han seguido Mungia, Lekeitio, Rubielos de Mora, Bigastro, Pozo Alcón y Villaviciosa, que ya han solicitado su ingreso. Si te interesa este movimiento, puedes visitar su página web oficial: www.cittaslow.net.
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