| ¡Que mi hijo deje de llorar! |
| Escrito por Belén Lapardina | |||
| Jueves, 08 de Octubre de 2009 11:02 | |||
|
Ser madre no es fácil, y desde feminasonline queremos ayudarte. Por eso en este artículo intentaremos mostrarte diferentes formas de actuar cuando tu pequeño llora. Cómo reaccionar ante su llantoEs la pregunta que se hacen todas las familias con un bebé en casa. Lo principal es intentar detectar por qué llora: le duele algo, está molesto, le incomoda la luz… Si no encuentras ninguna razón objetiva, puedes probar con alguno de estos remedios:
El controvertido método Estivill
Muchos padres y otros doctores creen que este método es traumático tanto para el bebé como para los padres, ya que el niño lo que necesita es sentirse querido y notar el contacto con sus progenitores. Muchos van más allá, asegurando que esta técnica acarrea serios trastornos emocionales y psicológicos para el niño. Para otros, en cambio, es una disciplina sencilla y eficaz, sobre todo para resolver el insomnio infantil. Entonces, ¿qué hay que hacer? Lo cierto es que no hay ningún manual ni guía que nos ofrezca una respuesta 100% fiable. Ten en cuenta que quien mejor conoce a tu hijo eres tú misma. Y no olvides que el bebé necesita el contacto físico con sus progenitores para sentirse seguro y querido. Sólo tú sabrás que hacer en cada momento. Y tú, ¿has tenido problemas para que tu bebé deje de llorar? ¿Cómo lo conseguiste? Comparte tu opinión y entra en nuestro foro.
|
Un bebé puede llorar por diversos motivos: hambre, frío, sueño, dolor, tener el pañal sucio, haber perdido el chupete… Pero, ¿qué ocurre cuando tiene todas las necesidades cubiertas y el llanto continúa? Hay muchas teorías sobre el comportamiento adecuado que deben seguir los padres en esta situación: dejarlo llorar hasta que se canse, ir a su encuentro enseguida, esperar unos minutos y si las lágrimas no cesan ir en su ayuda…
Existe otra tendencia, con la doctrina Estivill como abanderada, que se basa en esperar y dejar llorar a los niños unos minutos antes de acudir en su ayuda. En realidad es la adaptación al castellano del método Feber, que apareció hace 12 años. Ambos son métodos progresivos para que los niños aprendan a quedarse dormidos sin la ayuda de un adulto: cada vez que el bebé se despierta o llora, los padres tienen que esperar unos minutos antes de entrar a comprobar que está bien. Luego deben estar entre dos y tres minutos en la habitación del niño para intentar calmarlo. Eso sí, sin mecerlo ni alimentarlo.