| Cerveza: nutritiva, refrescante … y ahora sofisticada |
| Escrito por María Isabel Vergara | |||
| Lunes, 15 de Junio de 2009 11:44 | |||
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Hasta hace poco tiempo la cerveza era una bebida barata de consumo masivo, destinada sobre todo a un público masculino. En unos años ha incrementado su reputación, refinándose y sofisticándose hasta estar presente en las mesas más elitistas. La cerveza está de moda, incluso en los ambientes más sofisticados, y es una de las bebidas favoritas tanto de hombres como de mujeres. Para todos los gustos
Así, las cervezas pueden ser de diferentes colores (rubia, negra, roja…), tener mucho o poco cuerpo, una alta o una baja graduación alcohólica y ser más o menos amargas. Todo dependerá, entre otras cosas, del tiempo de fermentación, de la cantidad y tipo de malta que se utilice, del lúpulo y de la maduración que experimente. También puedes encontrar marcas que la combinan con limón, té o manzana. Otra de las propuestas estrella últimamente son las cervezas “sin” (sin alcohol, muy bajas en calorías, sin gluten…). Una bebida saludableAunque hay quien se ha encargado de crearle mala fama, la cerveza es una bebida nutritiva y saludable. Una prueba la puedes encontrar en su origen. ¿A que no sabías que nació como un remedio médico para prevenir enfermedades infecciosas? Fue hace 6.000 años y gracias a los sumerios. Esa percepción no ha cambiado en la actualidad, puesto que los estudios aseguran que su consumo moderado es beneficioso para la salud. De hecho, la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) la incluye en la pirámide de la alimentación saludable, puesto que contiene elementos esenciales en nuestra dieta como antioxidantes, ácido fólico, vitaminas y fibra. Un estudio del Hospital Clínico de Barcelona demostró que una cerveza diaria podía reducir en un 60% el riesgo de infarto o de accidentes cerebrovasculares a partir de los 35-40 años. Además, tiene efectos positivos para la piel, el cabello o los huesos, y es útil en casos de anemia o durante la menopausia.
Renuévate con la cervezaSorprende a tus invitados incorporando diferentes variedades de cerveza en tus comidas o cenas. Como acompañante de platos, es ideal con productos con cierto sabor amargo como el tomate, las alcachofas o las endibias, ensaladas avinagradas o pescados azules, así como con platos picantes, especiados o ahumados. Y puedes atreverte con una combinación explosiva: ¡cerveza negra y chocolate! Si quieres aprender a apreciar todo su sabor y marcarte un tanto delante de tus amistades, puedes inscribirte en uno de los cursos de cata de cervezas que se están popularizando últimamente. Te enseñarán a probar nuevas combinaciones para obtener aromas y gustos sorprendentes.
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Cuando el calor aprieta, una imagen se nos dibuja en la mente: dorada, burbujeante, con espuma, refrescante, con un punto amargo… Pero además de servir como refresco o complemento ideal de aperitivos y bocadillos, la cerveza se está sofisticando, convirtiéndose incluso en un producto “gourmet”.
De tener dos marcas nacionales como máximo, bares y supermercados han pasado a ampliar su abanico de variedades de cerveza hasta límites impensables. Por un lado, los productores están trabajando con diferentes estilos mezclando cereales, tipos de lúpulo y amarguras, y las empresas han lanzado cervezas de alta gama. Y por otro, se están ampliando horizontes importando cervezas de todo el mundo, especialmente de Bélgica, que cuenta con un patrimonio de 400 variedades.
Eso sí, el mito de la “barriga cervecera” sigue pesando como una losa sobre la reputación de esta bebida. Y es que la cerveza no te engorda por su contenido calórico (un botellín de 250 ml contiene unas 115 kcal), sino más bien por el resto de ceremonia que la acompaña cuando la tomas: pasarte un par de horas de tapas, sentada en un bar o en una terraza.
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