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Un primer plato delicioso, un elaborado segundo plato… y llega la hora del postre. ¿Quién puede realmente con él? A veces nos vemos incapaces de ingerirlo anticipando sus efectos más negativos pero… ¿Y si facilitara la digestión? ¿Y si además de proporcionarnos placer, nos ayudara a sentirnos mejor y a rebajar la sensación de pesadez en nuestro estómago? ¿Quién se negaría entonces a pedirlo y disfrutarlo?
Ciertos condimentos como la menta, la vainilla o la canela estimulan los procesos digestivos. Si añadimos sus propiedades a la de frutas como la manzana, la pera o la piña, el resultado hace que la elección del postre sea la clave para una buena digestión. Dejáos sorprender, tomad nota y ponedle imaginación. ¡Las posibilidades son infinitas!
PIÑA A LA CREMA DE MENTA
1 piña • 300 gr de azúcar en terrones • 1/ 2 l de agua • esencia de vainilla • 4 yemas • 3 cucharadas de azúcar • 1 vasito de licor de menta • hojas de menta fresca Pela la piña y córtala en rodajas. En una cacerola coloca los terrones de azúcar, el agua, la vainilla y caliéntalo hasta hacer un almíbar. Añade la piña y hierve hasta que esté tierna. Deja que se enfríe, escurre y colócala en una fuente. Bate las yemas, el azúcar y el licor de menta y calienta a fuego lento hasta que la preparación esté esponjosa, evitando que hierva. Retira del fuego y sigue batiendo hasta que se enfríe. Luego distribuye la crema en el centro de cada rodaja de piña y decóralo todo con las hojas de menta fresca.
PERAS AL VINO Y CANELA
8 peras • 1 litro de vino tinto • 250 gr de azúcar • 1 canutillo de canela (canela en rama) • guindas rojas y verdes Pon las peras peladas a cocer con el vino tinto, la canela y el azúcar y deja enfriar. La fruta puede servirse en abanico y decorar con las guindas.
ASPIC DE FRUTAS
Prepara una gelatina de frutas del sabor que prefieras agregando, en vez de agua, sidra. Coloca la gelatina sobre un poco de hielo y cuando comience a solidificar añade frutas estacionales o digestivas en trozos. Distribuye en un molde y ponlo en la nevera. Una vez frío, desmolda pasando el recipiente por agua caliente y decora con hojas de fruta.
HELADO DE VAINILLA Y MENTA
120 ml leche desnatada • 50 gr de azúcar • 1 huevo • 1/4 de cucharadita de esencia de vainilla • 120 ml de nata ligera • hojas de menta fresca Calienta en un cazo la leche y el azúcar y vierte sobre el huevo batido. Devuelve la mezcla al cazo y cocina a fuego lento removiendo todo el tiempo hasta que espese. Añade entonces la esencia de vainilla, mezcla de nuevo y deja enfriar. Bate la nata e incorpórala a la mezcla. Introduce el recipiente en el congelador durante media hora. Saca, bate y mételo de nuevo en el congelador hasta conseguir la textura deseada. A la hora de servir el helado, decóralo con unas hojas de menta fresca.
MACEDONIA
Prepara una macedonia de varias frutas troceadas, sin olvidar la pera, y añade zumo de naranja y limón, un poco de azúcar integral y pasas. Es un postre muy ligero y refrescante, ideal para acabar las comidas más pesadas.
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