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¿Crees en el mito de Adán y Eva? Si es así, ¿sabías que la famosa compañera de Adán tal vez no fue la primera?Algunos textos hebreos hablan de Lilith, una mujer que decidió abandonar el paraíso antes que someterse a la voluntad de su “marido”.
¿Quién es Lilith? Originariamente, en tradiciones mesopotámicas muy antiguas, Lilú o Lilitu era un personaje femenino identificado con el mal. En estas culturas se presentaba como una diablesa seductora y devoradora de hombres o bien como un espíritu maligno que atacaba a las parturientas y los recién nacidos.
Es bastante probable que los judíos exiliados en Babilonia llevaran a su tierra de origen la creencia en esta criatura maligna, cuyo nombre, adaptado a la fonética del hebreo resultó Lilith.
La primera mujer
Desde la tradición pagana, el mito de Lilith empieza a adquirir un papel relevante en las creencias hebraicas y surge la leyenda que identificaría a Lilith como la primera compañera de Adán, una esposa que precedería a Eva. Lilith, a diferencia de ésta, se rebela contra su marido y abandona el Edén para unirse con un demonio y engendrar con él toda una estirpe de seres malignos. Aunque Lilith no aparece mencionada explícitamente en el Génesis, sí que se conservan algunos textos hebraicos que la señalan como la primera mujer. En el Alfabeto de Ben Sirá, un comentario de los textos religiosos judíos del siglo XII, se encuentra el siguiente fragmento: "Adán y Lilith nunca encontraron la paz juntos, pues cuando él quería acostarse con ella, Lilith se negaba, considerando que la postura recostada que él exigía era ofensiva para ella.- ¿Por qué he de recostarme debajo de ti? - preguntaba - Yo también fui hecha de polvo y, por consiguiente, soy tu igual-. Como Adán trató de obligarla a obedecer por la fuerza, Lilith, airada, pronunció el nombre mágico de Dios, se elevó en el aire y lo abandonó.”
El texto continúa y explica cómo Adán se quejó al creador para que éste la hiciera regresar a su lado. Dios envía tres ángeles a buscarla pero ella acaba negándose, prefiere vivir en las tinieblas antes que volver con su compañero. Para remediar esto, tal y como se narra en el Génesis, el propio creador modela, a partir de una costilla de Adán, a otra mujer denominada Eva. Frente al aparente sometimiento de Eva, Lilith se nos muestra como una criatura insubordinada que se atreve a rebelarse contra los designios divinos, y por esto es condenada a vivir entre los espíritus malignos.
Influencias culturales del mito
De esta época se conservan algunas representaciones arcaicas en las que Lilith aparece como una figura femenina alada de larga cabellera y de rasgos muy seductores. En otras, su cuerpo desnudo termina en forma de cola de serpiente.
Para los primeros cristianos, Lilith era la reina de los demonios femeninos, además de ser señalada como una mujer entregada al placer que tras satisfacerse estrangulaba a sus víctimas masculinas con sus largos cabellos. Durante mucho tiempo la tradición siguió presentando a Lilith como a una mujer atractiva y lasciva, surgiendo toda una iconografía del mal de amplía influencia en la cultura judeocristiana. Lilith será considerada como un ser perverso y falso, arquetipo femenino del mal como recogen infinidad de imágenes literarias y plásticas de la segunda mitad del siglo XIX. Se le atribuirán rasgos de ninfomanía e incluso, por su naturaleza nocturna, de vampirismo, prefigurándola como la primera mujer fatal.
Abanderada del feminismo
El siglo XX ha visto un nuevo interés por este personaje, de tal modo que la figura y leyenda de Lilith ha llevado a algunas feministas a convertirla en un símbolo de la liberación sexual y de la lucha contra el patriarcado. Contemplan a Lilith como un modelo de mujer emancipada social y sexualmente, pasional y combativa, enemiga de la “esclavitud” que se originaría a partir del nacimiento de los hijos, muy diferente a la figura sumisa de Eva. Por este motivo Lilith fue condenada a las tinieblas y contemplada como una figura peligrosa, como ha sucedido con otras muchas mujeres a lo largo de la historia.
Más información:
AUBERT, Jean-Marie, La femme. Antiféminisme et Christianisme, París, Cerf/Desclés, 1975. BORNAY, Erika, Las hijas de Lilith, Madrid, Ediciones Cátedra, 1990. FOSSATI, Roberta,…y Dios creó a la mujer. Iglesia, religión y condición femenina, Barcelona, Appiani, 1979. GRAVES, R. y PATAI, R., Los mitos hebreos, Madrid, Alianza, 1986. POSADAS, C. y COURGERON, S., A la sombra de Lilith. En busca de la Igualdad perdida, Barcelona, Editorial Planeta, 2004.
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Comentarios
A leer, que son dos días...
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