| Profesiones con nombre de mujer |
| Escrito por Belén Lapardina | |||
| Lunes, 27 de Julio de 2009 18:21 | |||
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Enfermeras, bibliotecarias, cuidadoras, limpiadoras, dependientas... son trabajos de los que, hasta hace bien poco, solo se ocupaban las féminas. El machismo siempre ha estado presente en el ámbito laboral, y muchos hombres pensaban (y todavía piensan) que la mujer valía para limpiar, servir y cuidar, pero no para labores que conllevan capacidad intelectual y cierta responsabilidad. El tiempo y el empuje de ciertas mujeres han ayudado a cambiar esta percepción. Hoy en día queda de sobras demostrado que una fémina puede dedicarse a lo que quiera. Los números hablan por sí solos: más de la mitad del alumnado de las universidades son mujeres. Un poco de historiaLa primera mujer en matricularse en una escuela universitaria fue María Elena Maseras, en 1872, y se decantó por estudiar medicina en la Universidad de Barcelona. Para lograrlo tuvo que solicitar un permiso por escrito al monarca Amadeo de Saboya. Gracias a María Elena y a muchas otras las féminas somos mayoría en las aulas, sacamos mejores notas y tardamos menos en finalizar nuestros estudios que los hombres. Rompiendo moldes… pero no salarios
Sin duda alguna hay mucho de lo que hablar. Y es que esta polémica seguirá existiendo hasta que hombres y mujeres seamos considerados realmente iguales en el mundo laboral. Por nuestra parte, las féminas del presente seguiremos luchando para allanar el camino a las féminas del futuro.
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Hasta hace relativamente poco tiempo, era difícil llegar a un hospital y que te atendiera un enfermero, ir a una biblioteca y que quien te ofreciera el libro fuera un hombre, llegar a la residencia y que hubiera un cuidador… Afortunadamente esto está cambiando y ahora la diferencia de sexos en el trabajo no es tan obvia como antaño. Pero, aunque esto se va corrigiendo, todavía existen profesiones que son (casi en exclusiva) territorio femenino.
Electricista, mecánica y enfermera. Es la tarjeta de presentación de Ana de las Casas, una mujer de 33 años que, hace ya más de una década, decidió estudiar automoción y romper las etiquetas de las profesiones solo para hombres. Tanto ella como Reyes de Miguel Renedo, primera mujer bombero en Canarias, han demostrado que las profesiones no tienen sexo. Aunque la precariedad en el empleo femenino sigue siendo evidente cuando se trata de salario: a pesar de desarrollar las mismas funciones y ocupar el mismo puesto de trabajo, el salario medio anual de una fémina frente al de un hombre es un 21 % menor.